SEÑOR CALMA ESTA ANSIEDAD QUE HAY EN MI CORAZÓN, DAME TU PAZ

SEÑOR CALMA ESTA ANSIEDAD QUE HAY EN MI CORAZÓN, DAME TU PAZ

Yo no sabía que lo que tenía se llamaba ansiedad. Yo pensaba que me iba a morir. Que el corazón se me iba a salir del pecho. Que me faltaba el aire. Hasta que una noche, a las 3 de la mañana, me arrodillé en medio de un campo de flores como la chica del dibujo, y sentí una mano en mi hombro que me dijo: calma.

Me llamo Valeria. Tengo 41 años. Soy mamá de dos, esposa, trabajadora. Y esta imagen que ves, de la chica con los ojos cerrados rezando y Jesús con su mano en su hombro, es exactamente lo que me pasó hace 3 meses, la noche que pensé que me daba un infarto.

Todo empezó hace un año. Mi papá se enfermó de cáncer. Mi esposo se quedó sin trabajo. Mi hija mayor empezó con bullying en la escuela. Yo tenía que ser fuerte para todos. La que sostenía todo. La que no lloraba.

Pero por dentro, mi corazón vivía acelerado. Me despertaba a las 3 de la mañana con el pecho apretado, sin aire, con miedo a todo y a nada. Miedo a que mi papá se muera. Miedo a que nos quedemos sin plata. Miedo a que a mi hija le pase algo. Un miedo que no me dejaba dormir, comer, vivir.

Fui al médico. Me hizo electrocardiograma, análisis de todo. Me dijo: “Estás perfecta del corazón. Lo tuyo es ansiedad. Ansiedad generalizada”. Me quiso dar pastillas. Yo no quise. Me daba miedo hacerme adicta.

Una noche, no aguanté más. Eran las 3:12 de la mañana. Mi esposo dormía, mis hijos dormían. Yo estaba en la cama, con el corazón a mil, sudando, llorando en silencio, pensando que me moría. Me levanté, me puse un suéter lila y una bufanda rosa, igual que la chica del dibujo, y salí descalza al patio de mi casa, que da a un campito con flores.

Me arrodillé entre las flores, con las manos juntas, con los ojos cerrados, y no recé una oración larga. Solo dije lo que dice el dibujo, entre sollozos: “Señor, calma esta ansiedad que hay en mi corazón, dame tu paz”.

Y en ese momento, sentí una mano en mi hombro. Caliente. Suave. Sentí que alguien se arrodillaba detrás mío y me abrazaba por detrás, con sus manos en mis hombros.

Abrí los ojos y no vi a nadie, pero lo sentí. Sentí a Jesús, con su túnica blanca, con su aureola dorada, arrodillado conmigo entre las flores, sosteniéndome.

Y mi corazón, que estaba a 130 latidos por minuto, empezó a bajar. 120, 110, 90, 80. Mi respiración, que era corta y agitada, se hizo larga y profunda. Lloré, pero ya no de miedo, de alivio.

Me quedé ahí, arrodillada entre las flores, con sus manos en mis hombros, durante media hora. Sin decir nada más. Solo respirando su paz.

Desde esa noche, cada vez que me viene la ansiedad, que siento ese nudo en el pecho, que me despierto a las 3 de la mañana, no tomo pastillas. No prendo el celular. Me voy a mi campito de flores, me arrodillo, cierro los ojos y digo: “Señor, calma esta ansiedad que hay en mi corazón, dame tu paz”. Y siempre siento sus manos en mis hombros.

Mi papá sigue enfermo, pero estoy tranquila. Mi esposo consiguió trabajo. Mi hija cambió de escuela. Mis problemas no se fueron, pero mi ansiedad sí. Porque ahora tengo paz. La paz que sobrepasa todo entendimiento.

Mandé a hacer este dibujo y lo tengo en mi mesita de luz. Cada noche antes de dormir, lo miro y le digo: “Gracias por tu paz”.

Si tú hoy estás leyendo esto a las 3 de la mañana con ansiedad, con el corazón acelerado, sin aire, pensando que te vas a morir, que no puedes más.

Quiero que sepas que no te vas a morir. Es ansiedad. Y hay alguien que puede calmarla sin pastillas.

Hoy, ve a un lugar con flores, aunque sea tu balcón con una maceta, cierra los ojos, junta tus manitos y di conmigo:

“Señor, calma esta ansiedad que hay en mi corazón, dame tu paz”.

Porque te juro por mi corazón que antes latía a mil y ahora late en paz, que hay unas manos que te van a sostener los hombros y te van a dar la paz que ningún doctor te puede dar.

Escribe AMÉN si hoy necesitas paz en tu corazón. Comparte este dibujo con una mujer que hoy tiene ansiedad y necesita que Jesús le ponga sus manos en los hombros.

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